Taxonomía clara para priorizar en segundos
Define etiquetas por impacto: ingresos, costos, riesgo, clientes clave, geografía y urgencia. Limita categorías para evitar ambigüedad. Acompaña cada etiqueta con ejemplos, antiejemplos y criterios de inclusión. Entrena al equipo con ejercicios rápidos y revisiones puntuales. Una nomenclatura compartida alinea conversaciones, permite búsquedas potentes y acelera comités de decisión, evitando debates circulares y pérdidas de tiempo evitables.